Miscelaneas
Buenos Aires 01 de Octubre del 2026
El Cambio Climático Puede Aumentar la Peligrosidad de los Hongos
El Cambio Climático Puede Aumentar la Peligrosidad de los Hongos
Jingiing Huanb; Pengjie Hu; Leixin Ye;
Zhenghao Shen; Lingi Wang et al
Nature Microbiology(2024). Vol.9, pages1686–99
Resumido por: Carmen Leitch
Aunque estamos lejos de un mundo ficticio devastado por una enfermedad fúngica, en los últimos años se ha observado un aumento notable en la incidencia de enfermedades por hongos. Los hongos no causan tantas enfermedades como las bacterias o los virus, en parte porque el sistema inmunitario humano es eficaz para combatirlos, y también porque los hongos no suelen crecer bien a la temperatura corporal cálida de los mamíferos.
Sin embargo, cada vez se describen más casos de infecciones fúngicas resistentes a los medicamentos.
Los hongos están compuestos del mismo tipo de células que los humanos: células eucariotas, que también se encuentran en plantas y animales. Por lo tanto, puede ser muy difícil desarrollar medicamentos que actúen específicamente contra los hongos sin dañar a los humanos. Viven en nosotros o muy cerca nuestro (piel, uña, aire, intestino, boca). Son muy resistentes porque algunos producen un biofilm que impide la acción del medicamento y dejan esporas que perduran mucho tiempo en el ambiente.
Los pacientes de UTI reúnen condiciones optimas para su desarrollo: defensas bajas, barreras rotas, medicados con antibióticos de amplio espectro, caldo de cultivos (diálisis, nutrición parenteral, ECMO) y los estudios microbiológicos insumen mucho tiempo lo cual favorece su desarrollo
Las opciones de tratamiento para las infecciones por hongos suelen ser limitadas, y un nuevo estudio ha revelado que el calentamiento global podría hacer que los hongos patógenos sean aún más resistentes a los medicamentos.
Existen cada vez más indicios de que el cambio climático convertirá las infecciones fúngicas en una mayor amenaza para la salud pública. Se estima que las enfermedades fúngicas causan la muerte de aproximadamente 1,7 millones de personas al año en todo el mundo
Además, existen algunas infecciones fúngicas totalmente nuevas que se han identificado en la última década. La levadura Candida auris se identificó por primera vez en un paciente japonés en 2009 y actualmente afecta a personas en al menos 47 países.
Se cree que el cambio climático es un factor principal. Algunas de estas infecciones fúngicas de reciente aparición presentaban en el origen mismo más resistencia a los medicamentos cuando surgieron.
La continua aparición de patógenos fúngicos invasivos representa una amenaza creciente para la salud pública.
En este estudio, a través del programa de la Red de Vigilancia de Hongos Invasivos de Hospitales de China, identificamos dos casos independientes de infección humana por un patógeno fúngico invasivo previamente no descripto: Rhodosporidiobolus fluvialis, perteneciente a un género en el que muchas especies presentan alta resistencia al fluconazol y la caspofungina.
Demostramos que R. fluvialis puede experimentar una transición de levadura a pseudohifa y que el crecimiento pseudohifal aumenta su virulencia, como se reveló mediante el desarrollo de un modelo murino.
Mostramos que la infección en ratones por la temperatura corporal de los mamíferos inducen su mutagénesis, lo que permite la aparición de mutantes hipervirulentos que favorecen el crecimiento pseudohifal. La mutagénesis inducida por la temperatura también puede provocar el desarrollo de panresistencia a tres de los antifúngicos de primera línea más utilizados (fluconazol, caspofungina y anfotericina B) en diferentes especies de Rhodosporidiobolus.
Estudios posteriores revelaron que las células fúngicas que crecían a 37 °C adquirían mutaciones 21 veces más rápido que las que crecían a 25 °C. Si más hongos muestran este patrón, podría ser motivo de gran preocupación..
Se descubrió que la polimixina B presenta una potente actividad contra los mutantes de Rhodosporidiobolus resistentes a múltiples fármacos.
En conjunto, al identificar y caracterizar un patógeno fúngico del género Rhodosporidiobolus, resistente a los fármacos, aportamos evidencia de que la mutagénesis dependiente de la temperatura puede propiciar el desarrollo de resistencia a múltiples fármacos e hipervirulencia en hongos, y postulamos la idea de que el calentamiento global puede promover la evolución de nuevos patógenos fúngicos.
Las infecciones fúngicas también se han vuelto más comunes debido a la gran cantidad de personas inmunocomprometidas, como las personas con VIH o que toman medicamentos inmunosupresores, por ejemplo, pacientes trasplantados o personas con enfermedades autoinmunes.
Otra preocupación es que el cambio climático y el aumento de las temperaturas provoquen la aparición de hongos más tolerantes a las altas temperaturas y con mayor capacidad para infectar a las personas. Este estudio sugiere que dicha preocupación está justificada