Miscelaneas

Buenos Aires 01 de Junio del 2022

Accidentes de Tránsito y Obesidad / Traffic Accidents and Obesity

 

 Accidentes de Tránsito y Obesidad

                                                                                 


                                                                                              T. Rice; M. Zhu

                                                                           
Emergency Medicine Journal,  December 2015

 

Las personas con obesidad tienen más probabilidades de morir en accidentes de tráfico que los conductores con un peso adecuado y normal.
A partir de los datos del Sistema de Análisis de Víctimas de Estados Unidos (FARS) correspondientes al periodo 1998-2010, los científicos buscaron aquellas colisiones en que hubieran estado involucrados dos vehículos de pasajeros de similar tamaño y que hubieran provocado la muerte de un conductor o de ambos conductores. Se hallaron  3.403 pares de conductores, con datos disponibles sobre su peso, edad, uso del cinturón de seguridad y airbags.

POBLACIÓN

Casi la mitad de los conductores presentaba un peso normal.
Uno de cada tres estaba con sobrepeso y casi uno de cada cinco era obeso.
Las dos terceras partes eran hombres y casi uno de cada tres contaba entre 16 y 24 años.
Uno de cada tres no llevaba el cinturón de seguridad correctamente>
El  53%  de los casos el airbag se desplegó.

RESULTADOS

El análisis mostró que el riesgo de muerte aumentaba cuanto más obeso era el conductor.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), clasifica la obesidad en niveles (I a III).
En el nivel I, las probabilidades de morir eran superiores en un 21% a las de los conductores de peso normal; en el II, el incremento era del 51% y en el III, del 80%.
Las mujeres obesas presentaban un riesgo aún mayor, concretamente, un 36% en el nivel I; dos veces más en el nivel II y casi el doble en el nivel III.
Curiosamente, los hombres con bajo peso tenían también más probabilidades de morir en un choque que sus pares de peso normal.
No hubo diferencias significativas entre los diferentes tipos de vehículo, colisión o el uso de cinturones de seguridad, a pesar de que casi un tercio de los conductores que sufrieron una lesión fatal no llevaba debidamente puesto el cinturón.
La parte inferior del cuerpo de los conductores obesos es propulsada más hacia delante en el impacto antes de que el cinturón de seguridad se acople a la pelvis, debido a que el tejido blando adicional evita que el cinturón quede debidamente ajustado, mientras que la parte superior del cuerpo queda retenida. También es de consideración  que los conductores obesos son más propensos a tener problemas de salud subyacentes, que pueden contribuir a su mayor riesgo de muerte.
La capacidad de los vehículos de pasajeros para proteger a los ocupantes con sobrepeso u obesidad puede tener implicaciones cada vez más importantes en la salud pública.
Puede ser que los vehículos estén bien diseñados para proteger a los ocupantes del vehículo de peso normal, pero sean deficientes en la protección de los ocupantes con sobrepeso u obesidad.

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People with obesity are more likely to die in traffic accidents than drivers of a healthy, normal weight.
Using data from the US Casualty Analysis System (FARS) for the period 1998-2010, the scientists looked for crashes involving two similar-sized passenger vehicles that resulted in the death of a driver. or both drivers. 3,403 pairs of drivers were found, with available data on their weight, age, seat belt use, and airbags.

POPULATION

Almost half of the drivers were of normal weight.
One in three was overweight and almost one in five was obese.
Two thirds were men and almost one in three was between 16 and 24 years old.
One in three was not wearing a seat belt correctly>
In 53% of cases the airbag was deployed.

RESULTS

The analysis showed that the risk of death increased the more obese the driver was.
The World Health Organization (WHO) classifies obesity in levels (I to III).
At level I, the odds of dying were 21% higher than those of normal-weight drivers; in II, the increase was 51% and in III, 80%.
Obese women had an even higher risk, specifically, 36% in level I; twice as many at level II and nearly twice as many at level III.
Interestingly, underweight men were also more likely to die in a crash than their normal-weight peers.There were no significant differences between different types of vehicle, crash, or seat belt use, despite the fact that almost a third of drivers who sustained a fatal injury were not properly belted.
The lower body of obese drivers is propelled further forward in impact before the seat belt engages the pelvis, because the extra soft tissue prevents the belt from being properly adjusted, while the upper body of the body is retained. Also of note is that obese drivers are more likely to have underlying health problems, which may contribute to their increased risk of death.
The ability of passenger vehicles to protect overweight or obese occupants may have increasingly important public health implications.
It may be that vehicles are well designed to protect normal weight vehicle occupants, but are deficient in protecting overweight or obese occupants.