Miscelaneas

Buenos Aires 01 de Noviembre del 2021

Blind Person Sees - New Possibilities / Persona Ciega Logra Ver - Nuevas posibilidades

 

 

Blind Person Sees - New Possibilities

 

                                                                        Eduardo Fernandez

                                                              The Journal of Clinical Investigation - 2021

                                                                                 Resumido por: Mia Wood

 

The Molyneux Problem is one of the most famous in the history of philosophy. In his 1688 letter to philosopher John Locke, William Molyneux posed the following question: Suppose a man, blind from birth, were suddenly made to see. Could he, by his newly acquitted sight alone, distinguish a cube from a sphere?  The question is essentially about the relation between sense data from distinct organs.
Sighted people understand the tactile feeling of a cube and a sphere in combination with the visual sensation. For example, about how you might reach into a bag to feel around for your phone. As you do, you’re almost certainly picturing objects as your fingers move across them. On the other hand, a sightless person has no sight experiences, and so no sense data to combine with tactile sensations.
Locke thought the blind man who suddenly gains sight would not be able to distinguish the two objects from sight alone. (We should also add that even seeing two objects occupying space might be a stretch, since the suddenly sighted man would have no visual depth perception.) Since all our ideas originate in sensation, according to Locke, the man would have to develop the visual data store and, importantly, touch the objects while seeing them. The problem has plagued thinkers since.

Today’s technological advancements, however, researchers are now positioned to provide an answer. A team of scientists from University Miguel Hernández and the Netherlands Institute of Neuroscience produced vision in a 57-year old volunteer, who had been blind for 16 years. The results are among the first steps toward creating brain prostheses for the blind. The volunteer wore special glasses equipped with a small camera to capture visual data. That information was then encoded and sent to an implant in the volunteer’s visual cortex. The implant, a microelectrode array consisting of 96 electrodes, in turn stimulated neurons to produce phosphenes, white light points. These phosphenes generated a simple image.

The study demonstrate both safety and efficacy and could help to achieve a long-held dream of many scientists, which is the transfer information from the outside world directly to the visual cortex of blind individuals, thereby restoring a rudimentary form of sight.

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El problema de Molyneux es uno de los más famosos de la historia de la filosofía. En su carta de 1688 al filósofo John Locke, William Molyneux planteó la siguiente pregunta: Supongamos que un hombre, ciego de nacimiento, de repente ve. ¿Podría distinguir un cubo de una esfera con su vista recién adquirida?  La pregunta se refiere esencialmente a la relación entre los datos de los sentidos procedentes de órganos distintos.
Las personas videntes entienden la sensación táctil de un cubo y una esfera en combinación con la sensación visual. Por ejemplo, al meter la mano en un bolso para buscar su teléfono. Mientras lo hace, es casi seguro que se imagina los objetos mientras sus dedos se mueven por ellos. Por otro lado, una persona sin vista no tiene experiencias visuales y, por tanto, no tiene datos sensoriales que combinar con las sensaciones táctiles.

Locke pensó que el ciego que repentinamente adquiere la vista no sería capaz de distinguir los dos objetos sólo con la vista. (También debemos añadir que incluso ver dos objetos ocupando el espacio podría ser una exageración, ya que el hombre súbitamente vidente no tendría percepción visual de la profundidad). Todas nuestras ideas se originan en la sensación, según Locke, el hombre tendría que desarrollar el almacén de datos visuales y, lo que es más importante, tocar los objetos mientras los ve. El problema ha acosado a los pensadores desde entonces.


Gracias a los avances tecnológicos actuales, los investigadores están ahora en condiciones de dar una respuesta. Un equipo de científicos de la Universidad Miguel Hernández y del Instituto Holandés de Neurociencia ha conseguido que un voluntario de 57 años, que llevaba 16 años ciego, pueda ver. Son uno de los primeros pasos hacia la creación de prótesis cerebrales para ciegos. El voluntario llevaba unas gafas especiales equipadas con una pequeña cámara para captar datos visuales. Esa información se codificaba y se enviaba a un implante en la corteza visual del voluntario. El implante, una matriz de microelectrodos compuesta por 96 electrodos, estimulaba a su vez las neuronas para producir fosfenos, puntos de luz blanca. Estos fosfenos generaban una imagen simple.

El estudio ha demostrado seguridad como así también eficacia y podría ayudar a alcanzar un sueño largamente acariciado por muchos científicos, que es la transferencia de información del mundo exterior directamente a la corteza visual de los individuos ciegos, restaurando así una forma rudimentaria de vista.